La deshidratación es uno de los sistemas más antiguos para prolongar la duración de los alimentos. Consiste en eliminar la mayor concentración posible de agua presente en los alimentos.
Con los deshidratadores usted podrá conservar los alimentos durante mucho más tiempo.
Podemos afirmar que la deshidratación retiene casi el 100% del contenido nutricional de los alimentos y permite conservar la alcalinidad de los productos frescos e inhibe el crecimiento de microorganismos como son las bacterias.
En la deshidratación apenas se pierde vitamina C y se conserva toda la vitamina A, el Beta Caroteno en los alimentos vegetales y los minerales tales como el selenio, el potasio y el magnesio.
La deshidratación es un modo perfecto de conservación de alimentos y lo podemos hacer en nuestra casa con un deshidratador.


